Además de un contador de historias y un “bien mandado” como se decía entonces a los que ayudaban a otros. Dicho así suena raro pero, como es lógico, no es mi intención devaluar mi actual actividad profesional. Sólo quiero señalar que la vida está llena de sorpresas y por extraordinario que parezca no cesan en ningún momento. En cualquier recodo del camino te vuelves a encontrar con una alegría. Para muestra un botón. Desde hace unos días reflexiono sobre la conveniencia o no de seguir apostando por la utilización de la clásica definición de Coach como explicación de mis servicios profesionales. Dado que cada vez me siento más de “otro mundo” por la específica actividad que desarrollo comparativamente hablando, por ejemplo, con la mayoría de los colegas aquí aforados que, dicho sea de paso, son un fiel reflejo de los existentes en el mercado. En otras palabras, sigo apostando tanto por la españolización del término como por la especialización del método o saber.
Hace un par de días un conocido y reputado Consejero Espiritual residente en Barcelona, amigo y compañero en las fatigas solidarias, me hizo ver claramente la diferencia entre Coach y Entrenador Personal al recordarme una anécdota pasada. En los años que viví en Barcelona (2002-2005) traté como Coach a personas de todo tipo y condición. Practiqué coaching ejecutivo, personal, solidario y terapéutico… Es decir: “tarifa alta”, “tarifa plana”, “gratis total” y “ya veremos”. No creo que sea necesario explicar, pormenorizar las notables diferencias entre las distintas prácticas. Groso modo, todos soñamos de alguna manera, económicamente hablando, con la primera y, anímicamente con la última posición. O lo que es lo mismo, bien pagado, y con la libertad de poder aplicar todo nuestro saber…
Ahora bien, en los circuitos profesionales no hay ningún problema en el uso y utilización del termino Coach. No así a pie de calle, por decirlo de una forma coloquial. Entendámonos, máxime cuando también competimos con los Coach físicos. Cuestión de semántica, ya sé. Pero si queremos llegar al gran público, habrá que empezar por definir claramente qué somos, qué hacemos y en qué medida somos útiles a las personas.
Mi amigo catalán para encontrarme recurrió a Google pero se encontró con un millón cien mil referencias para Coach, sólo en España. Y entonces recordó que a mi siempre me gustó llamar a las cosas por su nombre y, “de lo mío” tan sólo había dos resultados para: "Entrenamiento personal para la vida", y ambos vinculados con mi persona.
Buscador de Salud en Barcelona Entrenamiento personal para la vida Asociación de ayuda el bosque de Armonía http://www.elbosquedearmonia.com/ ; www.euskalparkea.com/Salud-Barcelona-fp1366-8.htm
Una vez más se confirma mi viejo sentir: lo importante no es estar en Internet, lo verdaderamente importante es que nos encuentren. Y con esto del Coach y/o Entrenador, Consejero o Guía lo mismo.
© Copyright 2007 Manel Marina, para Club del Coach.

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